Un hombre que al acabar el trabajo pasa cada día por la misma calle, y cada día por la misma esquina, y en esta esquina una pajareria, y en esta pajareria colgada en la calle una jaula con un Loro.

-Al pasar un día al lado de la pajareria siente "hijoputa", el hombre se vuelve y no ve a nadie

-Vuelve a pasar un segundo día y vuelve a sentir "hijoputa" y sigue sin ver a nadie

-Pasa un tercero y va fijándose y siente otra vez "hijoputa" y se da cuenta que es el Loro

y vuelve un dia y otro y otro y cada dia "hijoputa", hasta que un día ya todo enfadado entra en la pajareria compra el Loro y le dice

- Ahora te vas a enterar por llamarme "hijoputa"cada vez que paso y lo mete en un saco haciendo un nudo el la boca del saco y con todas sus fuerzas empieza a golpear el saco contra el suelo y se siente:

- Trocccc,Zassss ,Trocccc así durante unos minutos, cuando ya el pobre hombre cansado de tanto esfuerzo piensa, este Loro ya tiene que estar muerto, abre el saco y entonces sale el Loro tambaleándose con las alas en la cabeza y dice:

-Joder valla terremoto solo hemos quedado vivos el hijoputa y yo