- Te acostarías conmigo por un millón de euros.

- ¡Claro! ¿Donde lo hacemos?

- Ahora no tengo efectivo... ¿Lo harías por 50 euros?

- ¿Cincuenta? ¡¿Que clase de chica crees que soy?!

- Eso ya ha quedado claro, ahora estamos discutiendo el precio.