La esposa se despierta a las 5 de la madrugada dando gritos y saltos en la cama. Ante tanto ruido, el marido también se despierta y viendo a su esposa tan alterada, nerviosa, acalorada, sudorosa, le pregunta:

- ¿Qué te ocurre?

- Que he tenido un sueño rarísimo.

- Cuéntame.

- Estaba paseando por un prado verde, precioso, lindas flores, mariposas multicolores, pajaritos volando, casi un paraíso. De pronto empezó a llover, cada vez más fuerte y no tenía donde protegerme. A lo lejos, vi un árbol muy grande y corrí hacia el. El árbol era un "penal"

- Sería un peral.

- No, no, un penal, tenía colgando de sus ramas, como a dos metros de altura, más de 500 penes preciosos, 30 centímetros, rosados, divinos. Y yo saltando y tratando de alcanzar uno. Me pasé 4 horas sin conseguirlo.

- Eres tonta, hija, estando el mío tan cerca, con alargar la mano lo hubieses tenido.

- No me jodas. Como el tuyo había más de 200 tirados en el suelo...