Llegó un tipo borracho de madrugada a su casa, metió la llave despacito sin hacer ruido para no despertar a su mujer. Pero ella lo estaba esperando sentada en el salón, cuando él abrió la puerta, ella prendió la luz. El tipo al verse descubierto le dijo:

- ¿Qué?

- ¡Qué de qué?

- ¿Qué de qué o qué?

- ¿Qué de qué o qué de qué?

- ¿Que de que o que de que o que?

- ¿Qué de qué o qué de qué o qué por qué?

- ¿Qué de qué o qué de qué o qué por qué pero qué?

- ¡Qué dónde has estado, joder!

- ¡No, no, no.... no me cambies la conversación!